Bolsa de Premios Pawmi

Precio de oferta€16,91
Color: Naranja

Premia la calma en el segundo exacto en que ocurre, no treinta segundos tarde.

Apertura amplia que se mantiene abierta sola. Metes la mano sin mirar y sin abrir cierres. El refuerzo llega cuando tiene que llegar, no cuando puedes.

Bolsillo lateral para el mando Pawmi. El método entero en la cadera: la herramienta para interrumpir en un lado, los premios para reforzar en el otro.

Clip de cinturón ajustable. Manos libres en el paseo, por casa o durante el teletrabajo. Se engancha al pantalón, al cinturón o al chándal y no se mueve.

Pensada para uso diario. Tela resistente y forro fácil de limpiar con un paño húmedo. Pensada para acompañarte cada salida sin desgastarse a las dos semanas.

 

El refuerzo solo enseña si es inmediato

Cuando tu perro deja de ladrar y te mira, tienes una ventana de dos o tres segundos para premiar esa calma. Si en ese hueco estás abriendo un Tupperware, hurgando en un bolsillo cerrado o yendo a la cocina, el momento se ha ido. Y el perro no asocia el premio con haberse calmado: lo asocia con lo que estuviera haciendo cuando por fin se lo diste. La bolsa resuelve esto por la vía más simple. El premio llega cuando tiene que llegar.

El método entero, en la misma cadera

La bolsa lleva un compartimento lateral pensado para guardar el mando Pawmi Trainer Pro. La herramienta para interrumpir en un lado, los premios para reforzar en el otro. Cuando suena el timbre y tu perro empieza, no tienes que correr a buscar nada: pulsas, rediriges con la voz, premias la calma. Las tres piezas del método ocurren en el mismo gesto, en el mismo sitio.

Hecha para llevarla cada día

El clip de cinturón es ajustable y aguanta firme tanto en vaquero como en chándal de teletrabajo. La apertura se mantiene abierta sola, así que metes la mano sin mirar ni dejar de prestar atención al perro. Y la tela exterior se limpia con un paño húmedo, así que no acaba oliendo a salchicha de pavo a los tres días. Pensada para acompañarte en el paseo, en casa con visitas y en cualquier momento del día en el que necesites reforzar una conducta.

El refuerzo solo enseña si es inmediato

Cuando tu perro deja de ladrar y te mira, tienes una ventana de dos o tres segundos para premiar esa calma. Si en ese hueco estás abriendo un Tupperware, hurgando en un bolsillo cerrado o yendo a la cocina, el momento se ha ido. Y el perro no asocia el premio con haberse calmado: lo asocia con lo que estuviera haciendo cuando por fin se lo diste. La bolsa resuelve esto por la vía más simple. El premio llega cuando tiene que llegar.

El método entero, en la misma cadera

La bolsa lleva un compartimento lateral pensado para guardar el mando Pawmi Trainer Pro. La herramienta para interrumpir en un lado, los premios para reforzar en el otro. Cuando suena el timbre y tu perro empieza, no tienes que correr a buscar nada: pulsas, rediriges con la voz, premias la calma. Las tres piezas del método ocurren en el mismo gesto, en el mismo sitio.

Hecha para llevarla cada día

El clip de cinturón es ajustable y aguanta firme tanto en vaquero como en chándal de teletrabajo. La apertura se mantiene abierta sola, así que metes la mano sin mirar ni dejar de prestar atención al perro. Y la tela exterior se limpia con un paño húmedo, así que no acaba oliendo a salchicha de pavo a los tres días. Pensada para acompañarte en el paseo, en casa con visitas y en cualquier momento del día en el que necesites reforzar una conducta.